Cuando una carrera es “popular” como bien dice su propio nombre, ¿hay cabida para una estrella de la gran pantalla? Puestos a decidir, en el popular barrio madrileño de Tetuán han optado por obviar a la estrella y ser fieles a su tradición.

arnold-schwarzeneggerLa IV , que reúne a miles de corredores de todo Madrid, se ha saldado con una anécdota curiosa: la visita inesperada del actor .

La carrera suele brillar por su buena organización. Se celebra en 2011 por cuarto año consecutivo y si algo destacan de ella los corredores es su puntualidad de reloj suizo (comienza siempre en domingo a las 9:00 de la mañana).

Este año su afamada puntualidad se ha visto rota debido a la visita inesperada de Arnold Schwarzenegger. El actor, conocido por sus múltiples papeles en el cine de Hollywood así como por haber ocupado el cargo de durante dos legislaturas, se encontraba este fin de semana en Madrid con motivo de la , una feria que da cabida a catorce deportes (olímpicos y no olímpicos) entre los que destaca el , la disciplina que más ha cultivado.

Schwarzenegger, acostumbrado a su papel de estrella y político, que lo convierte en persona grata por donde quiera que pise en su tierra, quiso saludar a los corredores con unas palabras de ánimo en la salida, situada en la calle Marqués de Viana, pero su puntualidad no coincide con la de la Carrera Popular de Tetuán. El actor llegó con retraso y ello provocó que los corredores, que estaban ya en sus puestos de salida, comenzaran a impacientarse.

“En una salida así te quedas frío rápido, es un problema. Y lo que quieres es salir ya”, comenta José Manuel, uno de los corredores y vecino del distrito, que participa por primera vez en la carrera.

Los corredores, que llevaban en pie, calentando en los alrededores de Marqués de Viana desde bien temprano, tuvieron que esperar en la línea de salida para ver llegar a la estrella, quien se quedó esperando en un apartado en la calle de Bravo Murillo hasta que su representante diera el visto bueno para salir a escena.

Tras 15 minutos que para los corredores se hicieron eternos, los abucheos fueron in crescendo. “En la salida había mofas. No nos lo creíamos. La gente quería correr y punto”, comenta José Manuel.

Quién sabe si los abucheos o la comprensión de deportista (les quedaban 10 kilómetros por delante) hiciera cambiar de opinión al que otrora encarnara a Terminator. Finalmente, la estrella hollywoodiense (probablemente la única que se haya dignado a poner un pie en nuestro humilde barrio), decidió desaparecer y dejar vía libre a los corredores quienes dieron cuenta de los 10 kilómetros de carrera en poco más de 30 minutos.

Leído en: tetuanmadrid.com

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