Los Ángeles (EE.UU.), 5 oct (EFE).- La contienda para suceder a como entró muy igualada hoy en su último mes a pesar de la multimillonaria electoral de , cuyas aspiraciones políticas se tambalean por un asunto doméstico.

Whitman, republicana de 54 años y ex ejecutiva de Ebay, se medirá en los comicios del 2 de noviembre con , demócrata de 72 años, fiscal general del Estado y ex gobernador de , quien le aventaja en 5 puntos en las últimas encuestas.

La republicana llegó directamente a la arena política desde el mundo empresarial después de ocupar puestos directivos en Disney y Hasbro y gestionar durante una década el destino del portal de subastas de internet Ebay, algo que la llevó a convertirse en la mujer de negocios más poderosa de EE.UU. en 2004 y 2005, según la revista Fortune.

Su éxito en el sector privado le sirvió de plataforma para perseguir sus ambiciones en el sector público, una tarea en la que ha invertido alrededor de 120 millones de dólares de sus fondos personales, récord de mayor gasto hecho por un candidato en su propia campaña en el país.

Un dinero que no está teniendo el efecto que Whitman desearía en los sondeos de intención de voto, donde Brown, que aportó de su bolsillo un millón de dólares a su campaña, lleva la delantera después de dos debates televisados.

Whitman defiende una política de fuerte recorte de gastos en el sector público, rebaja de impuestos para estimular la economía y mano dura contra la inmigración ilegal, incluyendo redadas en empresas que contratan a trabajadores sin papeles.

Un argumento que se volvió en su contra la semana pasada cuando su ex empleada doméstica durante casi diez años, la mexicana Nicandra “Nicky” Díaz, denunció en una rueda de prensa que Whitman la contrató a sabiendas de que era indocumentada.

Díaz la acusó de “tratarla como a una basura” cuando le pidió ayuda para regularizar su situación en EE.UU. y declaró que Whitman la despidió en 2009 para que no fuera un problema en la campaña electoral.

Whitman, por su parte, negó que supiera que Díaz no tenía los papeles en regla, y afirmó que su ex empleada estaba siendo manipulada por el entorno de su rival Brown, a quien acusó de jugar sucio.

Posteriormente salió a la luz una carta de las autoridades dirigida a la familia de Whitman con fecha en 2003 en la que se cuestionaba la veracidad de los datos laborales de Díaz, un documento que lleva un texto manuscrito supuestamente por el marido de la empresaria.

Según la abogada de Díaz, Gloria Allred, esa misiva demuestra que Whitman sabía que tenía contratada a una inmigrante indocumentada y no hizo nada durante años.

Allred calificó a la republicana de “mentirosa” e “hipócrita”.

Aunque se desconoce el verdadero impacto de las acusaciones de Díaz en la comunidad latina de California, expertos citados por medios como Político.com vaticinaron hoy que ese asunto doméstico le costará a Whitman numerosos apoyos entre los hispanos, minoría que podría ser decisiva en los comicios. EFE

Leído en: lasprovincias.es

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