concede 45 horas a defensa de

Albert Greenwood Brown. AP

La con inyección letal de Albert Greenwood Brown programada para hoy a la medianoche en la prisión estatal de fue retrasada gracias a un indulto temporal emitido por el para darle oportunidad de agotar todas las apelaciones a las que tiene derecho por ley.

Ayer tarde el portavoz del gobernador, confirmó el retraso mientras que el departamento estatal de Cárceles () reprogramó la ejecución para el jueves 30 de septiembre a las 9:00 de la noche.

El anuncio vino horas después de que la oficina del procurador Jerry Brown recomendó detener las ejecuciones en después del 30 de septiembre hasta que la primera droga, , que se utiliza en el proceso de dar muerte a los condenados a la pena capital, se consiga.

, portavoz del procurador Brown, dijo que la decisión de suspender las ejecuciones se dio luego de que el departamento de Cárceles les informó que no han podido conseguir más tiopental sódico, y sólo tienen la suficiente para la ejecución de Greenwood Brown.

El tiopental sódico es un medicamento, que forma parte del coctel de tres drogas que se emplea para acabar con la vida de los sentenciados al castigo máximo. El tiopental sódio es la primera droga, un anestésico que pone a dormir al preso para enseguida aplicarle la inyección de bromuro de pancuronium que lo paraliza; y por último una dosis de cloruro de potasio que hace que su corazón se detenga. Cualquiera de las tres drogas suministradas por separado puede causar la muerte.

Luis Patiño, portavoz de CDCR, dijo ayer que Greenwood Brown, de 56 años, rechazó tomar una decisión de si quiere que sólo se le inyecte el tiopental sódico en su ejecución o la tradicional mezcla de las tres drogas. En consecuencia, las autoridades de CDCR decidieron apegarse a las regulaciones originales por lo que le aplicarán los tres medicamentos.

La escasez de tiopental sódico se ha convertido en un problema para que muchos estados lleven a cabo las ejecuciones de los condenados a muerte. En Oklahoma tuvieron que posponer el mes pasado dos ejecuciones. Patiño dijo que California busca activamente disponer de la droga lo más pronto posible para proceder con la lista de personas que deben ser ejecutados.

Pero no será tan fácil. El único proveedor del medicamento en el país, Hospira Inc de Lake Forest, Illinois, reveló que no podría tenerla disponible hasta principios de enero. Sin embargo, hay versiones que apuntan a que la compañía no quiere que la droga se use para ejecutar a nadie ya que han venido posponiendo en varias ocasiones el abasto.

Prensa Asociada (AP) reveló que Hospira envió una carta a todos los estados expresando su malestar porque sus drogas se usan para ejecutar reos. En una misiva enviada el 31 de marzo al estado de Ohio, obtenida, dicen textualmente: “Hospira proporciona estos productos porque mejoran o salvan vidas y los vende solamente para el uso indicado en la etiqueta. No apoyamos el uso de ninguno de nuestros productos para procedimientos de la pena capital”.

Ayer mismo la Corte Suprema Estatal del condado de San Marín negó una petición para detener la ejecución de Brown con base en una nueva demanda contra las regulaciones de la inyección letal.

Natasha Minsker, directora del programa de la pena capital de la () para el Norte del Estado, consideró los últimos acontecimientos alrededor de la ejecución de Greenwood Brown Jr. un caos legal y una total montaña rusa para los familiares de la víctima. “No tenemos idea ahora que vaya a pasar. Pero todo esto demuestra que la pena máxima debe ser reemplazada por la cadena perpetua sin derecho a libertad condicional sobre todo porque es una pérdida de dinero cuando el estado está en una crisis fiscal”, subrayó.

Greenwood Brown Jr. fue sentenciado a muerte tras el asesinato y violación de Susan Jordan, de 15 años, en el condado de Riverside en octubre de 1980. Cuando cometió el crimen, Brown se encontraba en libertad condicional luego de cuatro años en prisión por la violación de otra menor de edad. En 1982 fue sentenciado a la pena máxima por la muerte de Jordan.

Leído en: impre.com

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